viernes, 12 de marzo de 2010

Misantropía


Es una tendencia social y psicológica caracterizada por una aversión general hacia la especie humana.

No representa un desagrado por personas concretas, sino la animadversión de los rasgos compartidos por toda la humanidad. Un misántropo es, por tanto, una persona que muestra antipatía hacia el hombre como ser humano. Puede ser ligera o marcada, así como puede tener características muy diferentes que van desde lo inofensivo hasta la crítica social o en su defecto desde el sectarismo hasta la autodestrucción.

Orígenes de la misantropía como movimiento literario

El nacimiento de la misantropía se atribuye a numerosos escritores satíricos, tales como William S. Gilbert (Odio a mis congéneres), aunque tales identificaciones deben ser estrechamente examinadas, pues una visión crítica o tragicómica de la humanidad puede ser confundida con la genuina misantropía.

La misantropía en el teatro

La representación teatral clásica de la misantropía se encuentra en la comedia El misántropo, de Molière, en la que Alcestes, su protagonista, se manifiesta abiertamente en contra de la hipocresía de la sociedad parisina en la que se sitúa la obra, hipocresía llevada al extremo en la vida y maneras de su amada Celimena. La misantropía de Alcestes busca en el exilio voluntario a la vida ermitaña la solución a su hartazgo por la humanidad.

Diferencias con el pesimismo

Existe una distinción importante entre el pesimismo filosófico y la misantropía. Immanuel Kant dijo que «de la naturaleza tortuosa de la humanidad, ninguna cosa recta se puede obtener», aunque ésta no era una expresión sobre la inutilidad de la propia humanidad. Igualmente, Samuel Beckett en una ocasión comentó que «el infierno debe de ser como (…) recordar los buenos tiempos pasados, cuando deseábamos estar muertos» — un alegato que puede, quizás, ser percibido como desolador y desesperado, pero no como anti-humano o expresivo de ningún odio por la humanidad.

Filósofos misántropos

El filósofo alemán Arthur Schopenhauer, por otra parte, era casi tan ciertamente misántropo como indica su reputación. Escribió que «la existencia humana debe ser una especie de error». Sin embargo hay que decir que la misantropía no equivale necesariamente a una actitud inhumana hacia la humanidad. Schopenhauer concluyó, de hecho, que el trato ético hacia los otros era la mejor actitud, pues todos somos sufridores y parte de la misma voluntad de vivir; también analizó el suicidio desde una actitud comprensiva que resultaba extraña para su tiempo, cuando era un tema tabú.

Por otro lado,y sin poderse considerar la adopción de una postura propiamente misantrópica, resulta interesante el observar la posición adoptada por el filósofo español José Ortega y Gasset con respecto a la materia tratada, al declararnos abiertamente en el prólogo para franceses de su célebre obra intitulada La rebelión de las masas "que no me he dirigido jamás a la humanidad. Esta costumbre de hablar a la humanidad, que es la forma más sublime y, por lo tanto, más despreciable de la democracia, fue adoptada hacia 1750 por intelectuales descarriados, ignorantes de sus propios límites, y que siendo, por su oficio, los hombres del decir, del logos, han usado de él sin respeto ni precauciones, sin darse cuenta de que la palabra es un sacramento de muy delicada administración".

La misantropía en la cultura popular

Aunque rara, la misantropía también ha aparecido en formas de entretenimiento popular. El comediante de monólogos americano Bill Hicks mostró rasgos de misantropía en su trabajo, llamando a la raza humana «un virus con putos zapatos», y refiriéndose a sí mismo, en múltiples ocasiones, como un «misántropo humanista».

El ser humano como tal es un cúmulo de ridiculeces y en masa es una aberración (Guillermo Cornejo).

Igualmente aparecen temas de misantropía en The Holy Bible («La Sagrada Biblia»), tercer álbum de la banda galesa de rock Manic Street Preachers. Éste incluía versos tales como «todo lo que predico es extinción» y la muestra de un discurso del autor J. G. Ballard expresando lo que parecían ser sentimientos profundamente misántropos. Además, el protagonista Johnny C., del cómic Johnny the Homicidal Maniac, exhibe una fuerte misantropía, en dichos y en hechos. Daria de Beavis y Butthead y Daria, Míster Hyde (el antagonísta del doctor Jeckyll), Bender de Futurama y el Doctor House son también conocidos misántropos (aunque este último no tan marcado como los otros). Así mismo, Dimmu Borgir, conocida banda noruega de black metal, tituló su quinto álbum de estudio "Puritanical Euphoric misanthropia". Otro misántropo es el personaje de la película Sweeney Todd, quien afirmaba: «we all deserve to die(...)even I» (todos merecemos morir, incluso yo), y cuyo único propósito, luego de perder a su familia, era acabar con la raza humana.

La misantropía como protociencia

Algunos han considerado elevar la misantropía a una protociencia de misantropologia.

En 1992, el ensayista estadounidense Florence King, un autoproclamado misántropo, escribió un libro de humor sobre la historia de un misántropo titulado With Charity Toward None: A Fond Look at Misanthropy («Por caridad hacia nadie: una entrañable mirada hacia la misantropía.»).

Célebres misántropos

Stanley Kubrick
Salvador Dalí

jueves, 25 de febrero de 2010

Relatos cortos de muerte

Fotografía realizada por la fotógrafa mexicana, Daisy Ascher. Adquirida por mi amiga Monique Camus de su blog “Conciencia Personal”, en su post “Rulfo, mis imagines y mi muerte”.

Serie de relatos de muertes escritas por mi, para dar un toque distinto al entendimiento de la desaparición fisica del ser. Estrar a:

RELATOS CORTOS DE MUERTE

sábado, 13 de febrero de 2010

Peter and the Wolf


Personalmente es el mejor Stop Motion que he visto



Este cortometraje animado está inspirado en el famoso poema sinfónico para narrador y orquesta que el compositor ruso Serguéi Prokofiev (1891-1953) escribió en 1936 con la finalidad de acercar a los niños a la música y en el que representa a cada uno de sus personajes con el sonido de los diferentes instrumentos: Pedro, con una orquesta de cuerdas; el abuelo con el fagot; el pájaro con la flauta; el pato con el oboe, y el lobo con 3 trompas, por citar un ejemplo.Un Suzie Templeton modernizado, animación stop-motion adaptación, Pedro y el lobo. Es inusual en su falta de diálogo o la narración, la historia que se le diga sólo en imágenes y sonido, y interrumpida por largos períodos de silencio. La banda sonora es realizada por la Philharmonia Orchestra, y la película recibió su estreno en vivo con un acompañamiento en el Royal Albert Hall.
La película ganó el Cristal de Annecy y el Premio del Público en el 2007 Internacional de Cine de Animación de Annecy Festival, 2008 y ganó el Premio de la Academia de Cine Corto de animación. Esta versión también introduce algunos cambios a la historia original de Prokofiev, por ejemplo:


Peter golpes en uno de los cazadores que lo arroja en una caja de basura y su objetivo es él con su rifle para asustar a él; la segunda cazador sin interferir relojes (por lo tanto, una aversión hacia los cazadores de inmediato se creó).

Debido a un ala rota, el pájaro tiene problemas y toma de vuelo en globo de Pedro para ayudarle a obtener la arboladura. Después de Pedro, el lobo ha capturado en una red, el cazador se le dé su rifle telescópico de vista coincidencia, pero justo antes de disparar, su compañero cazador tropieza, cae sobre él y le hace perder el disparo.

El lobo se pone en el pueblo donde el abuelo de Pedro trata de vender él. El cazador llega al contenedor y su rifle en palos como para intimidar a los animales (como lo hizo anteriormente con Peter). En ese momento Peter lanza la red sobre el cazador, que se convierte en enmarañada en él. Antes de que el abuelo ha hecho un trato, Peter abre el contenedor después de intercambiar miradas con el lobo. Caminan lado a lado a través de la multitud y luego el lobo se escurre en la dirección de la luna de plata.

lunes, 8 de febrero de 2010

Indhira Rojas

Creo que mi interés en la fotografía esta basada en la necesidad de explorar el mundo (Indhira Rojas)

El trayecto de esta joven artista discurre al lado de la fotografía, donde reconoce múltiples posibilidades compositivas, de captación e interpretación de la realidad y un medio idóneo para exponer libremente sus puntos de vista.

La experiencia en el manejo de los principios del diseño la llevan a preferir el equilibrio y el balance compositivo sin reducirlos al estricto manejo de la simetría. Indhira escoge siempre su postura estética desde el ángulo selecto de su mirada.

Resistencia Femenina

(Obra premiada en la categoría de fotografía en 2008, en el XXII Concurso de arte de la compañía E. León Jiménez )


Su obra se refugia en el cuerpo de la mujer como el universo donde puede resumir los conflictos de género, como catalizador y como alegoría de sus aspiraciones. Sus desnudos aluden a las ataduras y tabúes que establece la sociedad frente a esta problemática. Según sus propias consideraciones, Resistencia Femenina, pretenden crear un aumento de tensión reflejar la lucha en que se debate la mujer y la necesaria búsqueda de un espacio de liberación donde hacer valedera sus expectativas y su identidad.


Blog fotográfico personal de Indhira http://www.redindhi.blogspot.com/


Página personal http://www.redindhi.com/


Excelente entrevista a Indhira Rojas por ( Dimas Arias ) LEER ENTREVISTA


CONEY ISLAND, Nostalgia Excéntrica


Cliquea el poster para ver fotos de la expo o aquí (Nostalgia Excéntrica) luego cliquea cada foto para verlas una a una.

Primera Exhibición de fotografías por Indhira Rojas. Nostalgia Excentrica ilustra en detalle la esencia de Coney Island uno de los lugares místicos de Nueva York. " Es mi primera exhibición individual, y ese proceso trae mucho orgullo. Lograr ver como el trabajo de uno toma forma y se vuelve una propuesta artística que puedes compartir con otros con la esperanza de que sirva de inspiración y motivación no es algo que uno tomo a la ligera. "


Parte de la Expo en Modafoca. Gazcue, D.N. Santo Domingo, Rep. Dom (Imagenes, MODAFOCA)


No se olviden tenemos la oportunidad de ser una generación de cambio. Eso es una responsabilidad y una gran oportunidad para mejorar el estado actual de nuestro país. (Indhira Rojas)

jueves, 4 de febrero de 2010

¿Existe vida fuera de Facebook?


Para muchos, la pregunta carece de sentido, no tiene relevancia. La vida es Facebook y nada más. Día a día, intercambian sus fotos, modifican el status de rigor y proceden a operar ya de forma automática, ya de manera casi burocrática en la supervisión y control de la insoportable levedad del ser en la era de las redes sociales.


Es decir, poco a poco, vamos deshumanizándonos al convertirnos en potenciales funcionarios burocráticos de la nueva Stasi mundial: Facebook, donde permitimos y convalidamos el cuestionable hecho del espionaje por internet.


Ayer, la mayoría silenciosa sabía pronunciarse y organizarse a la hora de presentir el menoscabo de sus privilegios adquiridos de intimidad y privacidad. Sin duda, eran otros tiempos.


Hoy, por el contrario, el sistema logró introducir su agenda, su caballo de Troya hasta el fondo de nuestra cama y de nuestro hogar dulce hogar, bajo el manto y la pantalla de la buena voluntad de cara a la enorme popularidad de la red y ante la complacencia de los, así llamados por la China, aplaudidores de iniciativas empresariales, seducidos y fascinados como niños por la mitología electrónica mientras cultivan, de la boca para afuera, un curioso y paradójico escepticismo radical frente a las ideologías duras de la modernidad.


Sin embargo, hay sobradas y argumentadas razones para desconfiar también de semejante propuesta dogmática con aires de trascendencia, mesianismo y redención.


Facebook no es la tabla de salvación para tu “soledad compartida” desde el anonimato y para la destrucción bélica de tus relaciones interpersonales, Facebook no va a mejorar absolutamente nada y en lugar de ello va a reforzar el mal estado de las cosas, cual simulacro, cual mampara de ocultamiento y distracción de la realidad hasta cierto límite, porque todavía confían en las virtudes emancipadoras del consumismo, y del egocentrismo a través de las innumerables plataformas desplegadas por la sociedad del espectáculo.